Armonizando Diferencias: El Poder de la Conciliación Extrajudicial en Perú

La Conciliación se establece como un método que evita la litigiosidad y la judicialización de disputas. Funcionando como una entidad consensuada por naturaleza, los resultados de la conciliación generan obligaciones definitivas y vinculantes para quienes elijan este método para resolver sus diferencias, ya que se comprometen a cumplir con el acuerdo alcanzado de manera voluntaria.

¿Qué es la conciliación?
La Conciliación es un método alternativo para resolver disputas, que facilita la resolución consensuada de controversias ante un Conciliador en casos como contratos u otras situaciones que creen vínculos legales, siempre que la ley permita resolver estas materias a través de este mecanismo.

¿Qué temas son susceptibles de conciliación?
En Perú, la Conciliación está reconocida y normada por la Ley N° 26782 y su Reglamento, donde se especifican las materias conciliables como obligaciones monetarias, entrega o devolución de bienes, y compensaciones por daños civiles, entre otros. Sin embargo, no se pueden conciliar temas que afecten derechos fundamentales o que involucren declaraciones de herencia o la invalidez de actos jurídicos.

Es crucial que, para presentar una demanda judicial sobre derechos conciliables en Perú, se debe haber intentado primero la conciliación; de lo contrario, la demanda podría ser rechazada por falta de interés para obrar.

¿Cómo se desarrolla el procedimiento conciliatorio?
Según la ley y su reglamento, la conciliación comienza con una petición en un Centro de Conciliación Extrajudicial aprobado. El Conciliador asignado convocará a las partes a una audiencia para buscar una solución. Si las partes no llegan a un acuerdo o no asisten a las audiencias, el procedimiento puede cerrarse sin alcanzar una solución.

¿Cómo concluye el procedimiento?
El procedimiento puede finalizar con un acuerdo total o parcial, registrado en un Acta de Conciliación que sirve como título ejecutivo, permitiendo su ejecución forzosa si es necesario. Si no se alcanza un acuerdo, o si alguna parte falta a las audiencias, el Acta no servirá como título ejecutivo, pero permitirá a las partes iniciar un proceso judicial.